Carta abierta del vicepresidente del GAP al respecto de Nueva Tracjusa y los comentarios y valoraciones que se están realizando sobre el proyecto

¡Así no, que nos haremos daño!

Y empiezo así porque sufro; porque si no somos capaces de respetarnos, la convivencia es y se hará difícil. En cualquier sociedad civilizada la crítica, acompañada de un razonamiento lógico y una propuesta de enmienda, siempre es bien recibida. El debate, la contraposición de ideas y opiniones, la divergencia, sin duda, nos enriquecen y es motor de evolución y cambio. Dicho esto, cuando el rechazo a una opción, a un proyecto, no viene acompañado de una propuesta de solución real, ni de unos argumentos sólidos y contrastados y se sustenta, en su mayoría, en el no porque no, en ambigüedades, en el ejercicio de la confusión y de las falsedades, ya no hablamos de crítica, ni de la defensa legítima de una opción, hablamos de descalificaciones y acoso en defensa de unos intereses espurios. Si a la hora de realizar esta oposición, aprovechando la complejidad y el desconocimiento general de la sociedad sobre la materia, se manipula a las personas difundiendo mensajes erroneos, generando miedos infundados… nos encontramos ante una situación que rebasa los límites de la libertad de expresión. Si además, como está pasando, se presiona, a título individual, a personas, a trabajadores y trabajadoras vinculados de una manera más o menos directa con el GAP Cooperativa nos encontramos ante una clara falta de respeto a las libertades individuales.

Desde el GAP Cooperativa, formado por un conjunto de familias de ganaderas y ganaderos, de campesinos y campesinas de las Garrigues no queremos hacer daño a nadie, ni a nuestros vecinos, ni al entorno, nada más lejos de nuestra voluntad. Lo que pretendemos es continuar criando, viviendo y respirando aquí; en esta tierra que tanto amamos. Yo quiero dar un futuro a mis hijos en las Garrigues y me gustaría que no tuvieran que marchar fuera a buscarse la vida porque aquí no hay nada que hacer.

Basta de medias verdades; vivimos en democracia, la vida se rige por un sistema de mayorías, jurídicamente estructurado y que evoluciona. Lo mismo ocurre con la tecnología que evoluciona, y con la energía que no se crea ni se destruye, se transforma. No puedo entender que en este mundo de la igualdad de oportunidades los agricultores de las Garrigues tengamos que renunciar a la misma tecnología que otros industriales de Cataluña utilizan en sus empresas para producir calor.

La gasificación de CDR es un proceso industrial que las directivas europeas enmarcan dentro del ámbito de la economía circular. El aprovechamiento energético de los residuos, como último recurso antes de ir a un vertedero, está regulado y autorizado en nuestro país. Ya hace casi tres años que presentamos el proyecto de la Nueva Tracjusa para cambiar la fuente de calor de la planta de tratamiento de purines de Juneda, por un sistema de gasificación de combustibles derivados de residuos; en este sentido, y con el fin de aclarar dudas, cabe destacar que a la hora de presentar el proyecto (hace unos tres años) teníamos que identificar el origen de estos productos (CDR), y en ese momento el único lugar donde se encontraban era los ecoparques del área metropolitana de Barcelona, ​​que es lo que se incorporó al proyecto. Esto no quiere decir, tal y como repiten los detractores al proyecto de la Nueva Tracjusa, que la procedencia final de los CDR sea la detallada en la propuesta inicial. En el GAP Cooperativa no tenemos ningún interés particular en utilizar los CDR provenientes de otras zonas como Barcelona, ​​al contrario. Nuestra voluntad es poder gestionar los CDR de la comarca, de proximidad; estamos trabajando para contactar con los gestores de la planta de Montoliu y tenemos todo el interés en gestionar los que es producirán en la comarca de las Garrigues – Pla d’Urgell, pero para ello, las plantas de tratamiento deben existir y funcionar. Desafortunadamente, actualmente, aunque de acuerdo con la normativa europea a partir del año próximo no se podrá llevar al vertedero ningún RSU que no haya sido tratado ni estabilizado, en las Garrigues todavía no se tiene claro cómo se hará esta gestión de los residuos; en la vecina comarca del Segrià se está construyendo la planta de reciclaje y tratamiento de RSU en Montoliu, aunque todavía no está en funcionamiento.

En relación con el impacto que la Nova Tracjusa pueda tener en la salud y el medio ambiente de la comarca, hay que destacar, y no es cosa menor, que la propuesta de resolución de la licencia ambiental para el proyecto de gasificación incluye los informes preceptivos de todos los departamentos de la Generalidad de Cataluña que tenían competencia (Salud, Agricultura, Territorio, etc …) estos informes los elaboran los técnicos de estos departamentos, con objetividad y rigor y siguiendo en todo momento las normas escritas en la legislación relativas a la actividad proyectada. En este sentido, hay que significar que todos los informes de los departamentos concluyen que la actividad se podrá llevar a cabo siempre que se adapten las medidas correctoras propuestas en la resolución provisional de la licencia.

Desde el GAP Cooperativa tenemos muy claro que nuestro proyecto será positivo para el conjunto de la comarca. Nuestro modelo productivo, con explotaciones ganaderas que en muchos casos están vinculadas a unas explotaciones agrícolas de reducida dimensión, hace que las soluciones que se puedan plantear para la gestión de los purines no sea sencilla, ni técnica ni económicamente. Hemos estudiado muchas opciones, pero después de valorarlas hemos considerado que esta es la que mejor se adapta a nuestra realidad, nuestro sistema de tratamiento, con el que hace quince años que tratamos más de 90.000 m3 anuales, funciona !!! Y nuestra voluntad es cambiar la fuente de calor para el tratamiento de purines, en ningún caso mezclaremos basura con purín, ni pondremos en marcha una actividad que pueda poner en peligro la salud de las personas ni el medio ambiente. El purín seco después del tratamiento sigue siendo un excelente abono orgánico para fertilizar nuestros cultivos y tenemos que trabajar para defenderlo.

Así no! Basta demagogia y estrategia partidista, medias verdades y alguna falsedad. Si queremos hablar de un cambio de modelo productivo, de acuerdo, hablemos. Pero no mezclemos nabos y coles, porque entonces la gente mezcla la velocidad con el tocino y el cóctel resultante hará que esto explote.

Jordi Armengol

Vicepresident GAP Cooperativa

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