Más de 200 asistentes a la jornada informativa sobre Nueva Tracjusa convocada por GAP Cooperativa

El pasado martes 20 de agosto el espacio «La Farinera» de Juneda se quedó pequeño para acoger a los más de 200 asistentes a la sesión informativa convocada por Gestión Agroramadera de Ponent con el objetivo de explicar y aclarar las posibles dudas generadas entre una parte de la población sobre el proyecto Nueva Tracjusa, impulsado por el GAP Cooperativa, único propietario de las plantas de tratamiento de purines VAG y Tracjusa.

La reunión superó con creces las expectativas de participación de sus organizadores al contar con la presencia de más de 200 personas, tanto favorables al proyecto de Nueva Tracjusa como detractores y personas sin una postura definida al respecto. En el transcurso de este encuentro, Eduard Cau, presidente de GAP Cooperativa y Joan Solé, Doctor en Ingeniería Agrónoma y experto en el diseño, construcción y operación de instalaciones de gasificación que utilizan diversos combustibles, entre ellos los CDR (Combustibles derivados de Residuos) como el del proyecto de la Nueva Tracjusa, explicaron a los asistentes durante más de dos horas diferentes aspectos vinculados con el proyecto, tanto en lo referente al funcionamiento de la planta, como por su interacción con el territorio y las personas.

Esta reunión, fue la primera de una nueva serie de jornadas informativas y acciones impulsadas por los responsables de Gestión Agroramadera de Ponent con el objetivo de dar a conocer y aclarar, con datos fehacientes y contrastados, cualquier duda que la población pueda tener al respecto del proyecto Nueva Tracjusa, estratégico para el futuro del tratamiento de las deyecciones ganaderas en las Garrigues, y que las últimas semanas, a raíz de la publicación de la propuesta de resolución provisional favorable otorgada por el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña, ha suscitado polémica entre la población debido, fundamentalmente, a la campaña iniciada por diferentes plataformas contrarias al proyecto.

El encuentro sirvió para explicar los principales cambios en el funcionamiento de la planta que básicamente consistirán en la sustitución de la actual fuente de calor, ahora generada con el calor que emiten los grupos de cogeneración que queman gas natural, por otra fuente de calor obtenida a partir de la gasificación de CDR, procedentes de las plantas de tratamiento de residuos urbanos, una vez higienizados, estabilizados y sometidos a una reglamentación específica. Un proceso, que según manifestaron, en ningún caso es comparable a la incineración, como los detractores del proyecto defienden; opinión que tuvieron la oportunidad de exponer al llegar el turno de preguntas.

Además de las explicaciones técnicas sobre el funcionamiento de la planta, vinculadas con el cambio proyectado sobre la fuente de calor, ya que el resto de la instalación continuará como ahora, tanto Eduard Cau como Joan Solé, explicaron a los asistentes algunos de los aspectos que más dudas han suscitado en el conjunto de la población referentes a las posibles afectaciones de la planta sobre la calidad del aire de la zona, la salud de las personas, los CDR que se utilizarán -componentes, procedencia-, propiedad de las plantas y proyectos de futuro en la comarca.

Partiendo de la base de los informes anuales elaborados por parte del Departamento de Calidad Ambiental sobre la calidad del aire en Cataluña (la Generalitat cuenta en el conjunto del país con más de 120 estaciones para medir la calidad del aire, dividiendo el territori en diferentes zonas de control), Eduard Cau y Joan Solé mostraron que la calidad del aire en la denominada zona 14, que engloba lo que se entiende como la Plana de Lleida es buena. En este sentido, se mostraron diferentes gráficas donde se podía observar como en los últimos seis años -de 2013 a 2018- en ningún caso se había superado el umbral que marca la administración para considerar ninguna afectación para la salud de la población. Asimismo, destacaron que el estudio elaborado por el ambientólogo Ramon Folch sobre el proyecto de la Nueva Tracjusa también concluye que la planta no comporta riesgos para las personas ni el medio natural, siendo, incluso, menos agresivo que el actual sistema de funcionamiento de las plantas de tratamiento de deyecciones ganaderas.

Por otra parte, destacaron que el nuevo sistema de gasificación conlleva una mejora sustancial en la gestión de residuos, ya que supone la valorización energética de un residuo justo antes de su entrada en un vertedero (la entrada al vertedero es considerada la peor opción dentro de la jerarquía de gestión de residuos sólidos urbanos). Cabe recordar que a partir de 2020 entrará en vigor la normativa de la Unión Europea en cuanto la gestión de residuos, muy restrictiva respecto al uso de los vertederos. Eduard Cau aprovechó este encuentro para incidir sobre la necesidad de que el conjunto de la ciudadanía se implique de una manera más directa en la reducción de residuos, la reutilización de los materiales y el reciclaje: reducir, reciclar y recuperar como objetivo principal.

En respuesta a uno de los principales dudas generadas al respecto de la Nueva Tracjusa, también se explicó a los asistentes que la planta en ningún caso quemará basura, ni producirá humos, ni malos olores, salvo los propios derivados de tratar purines, como ocurre actualmente. En relación con la procedencia del Combustible Derivado de Residuos que se utilizará en la gasificación, respondiendo a una de las preguntas de los asistentes, pusieron de manifiesto que la voluntad del GAP es que sean de proximidad, preferiblemente de la comarca de las Garrigues, Pla d’Urgell, Segrià.

Ante las dudas generadas al respecto de la posible afectación de la planta para la salud Eduard Cau explicó a los asistentes que los informes de todos los departamentos de la Generalitat que han informado sobre el proyecto de la Nueva Tracjusa son favorables y los técnicos de los diferentes departamentos remarcan la viabilidad de la actividad proyectada.

Eduard Cau, presidente del GAP Cooperativa, recordó que esta organización de ganaderos y ganaderas se constituyó como cooperativa agraria a principios de 2019, fruto de la transformación del GAP Asociación (creada hace más de veinte año) con el fin de continuar dando servicio a los ganaderos de la comarca y ayudarles en el día a día de sus explotaciones; ya que, además de gestionar las deyecciones ganaderas el GAP Coop es una oficina técnica de servicios a la agricultura muy efectiva y una herramienta imprescindible para el desarrollo de la actividad de sus socios y socias. También anunció la puesta en marcha de otras acciones de comunicación con la misma finalidad como la celebración de jornadas de puertas abiertas en la planta de tratamiento, edición de material informativo, difusión de la actividad ganadera y campesina, etc.

En su intervención, Eduard Cau puso en valor las ventajas para la comarca derivadas de la puesta en marcha de la Nueva Tracjusa, como el fomento de la economía circular a través de la valorización de los CDR, la mejora en la gestión de las deyecciones ganaderas (explicó que uno de los objetivos del GAP es que todo el purín producido en las granjas acabe pasando por las plantas, con el fin de minimizar su impacto en el territorio y, incluso, procesarlo de modo que al aplicarlo a los cultivos no huela mal). Por otra parte, destacó que como cooperativa y de acuerdo con el compromiso del GAP con el territorio buena parte de los excedentes que genere la actividad de la cooperativa revertirán directamente sobre la comarca, ya sea a través de la colaboración en proyectos sociales, culturales, deportivos, etc. A todo esto hay que añadir la próxima creación por parte del GAP Cooperativa de una fundación privada dirigida a apoyar proyectos de economía real impulsados ​​en las Garrigues, «porque creemos que vivimos en una comarca con futuro, aunque el presente sea ​​complicado » añadió el presidente del GAP.

 

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